• Luis Miguel Romero

Rosa Carmina y la censura en el Cine Mexicano

Actualizado: 31 ago

Por Luis Miguel Romero

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*El Cine Mexicano vivió una esplendorosa “Época de Oro” en los años 1940’s y 1950’s del siglo pasado.


*Uno de los géneros más populares de esta “Época de Oro” fue el llamado Cine de Rumberas, un género cinematográfico exclusivo de México y cuyas estrellas principales fueron “damas de la noche”, “pecadoras” y “devoradoras de hombres” de los cabarets tropicales y urbanos.


*Rosa Carmina “Su Majestad La Rumba”, de origen cubano, fue una de las estrellas principales de este singular género cinematográfico y una de las mujeres más bellas y deslumbrantes que han aparecido en el espectáculo mexicano.



Desde su debut en la industria fílmica mexicana en el año de 1946, Rosa Carmina se convirtió en una de las figuras más populares del espectáculo nacional. Y no es para menos. Imaginen el impacto que podría causar un mujerón de 1.77 m de estatura, de abundante cabellera negra, poseedora de un físico espectacular y un sexy lunar junto a la boca. El responsable de incorporar a tan deslumbrante mujer en la industria fílmica nacional fue el controvertido “genio incomprendido”, “Rey de los Gángsters” y fabricante de “Diosas Tropicales” que fue el actor y cineasta Juan Orol.

De fuerte presencia escénica, extraordinaria en los bailes que interpretaba y dotada de una sensualidad que opacaba a sus co-estrellas cinematográficas, Rosa Carmina completó una versátil carrera que abarcó cine, teatro y televisión, en géneros que van del melodrama a la comedia, del cine de terror o fantasía al cine musical, pasando por películas rancheras y por supuesto, el Cine de Rumberas y el Film Noir.


Viviane Romance

La deslumbrante estrella fue figura central de dos historias que ejemplifican a la perfección la perspectiva que tenían, tanto el cine como el público mexicano, en cuanto al tema de la homosexualidad, uno de los temas más “escabrosos” para la censura que imperaba en la industria fílmica de la época.


A mediados de los 1950’s, Rosa Carmina fue invitada a protagonizar una película en la que ella y el símbolo sexual del cine francés Viviane Romance interpretarían a una pareja lésbica que viviría un tórrido romance enmarcado por la Riviera Francesa. Rosa Carmina sería una sensual estrella de un circo y la Romance una aristócrata. El interesante, pero atrevido proyecto nunca se concretó.

Años después, la actriz recibió otra oferta de parte del cineasta Ismael Rodríguez para protagonizar una película en la que ella y la gran actriz Ofelia Guilmáin interpretarían a otra pareja homosexual. La película además mostraría audaces escenas entre ambas actrices en un jacuzzi. El proyecto tampoco se concretó.


Ofelia Guilmáin

Hubo varias razones para la cancelación de ambos proyectos. La principal en ambos casos, fue la imagen que Rosa Carmina tenía entre el público mexicano: una imagen “familiar” y “blanca”. Por sorprendente que parezca, la actriz perteneció a una época donde las estrellas de cine eran adoradas como ídolos populares y se ganaron el cariño fiel de un público que las adoptó como “suyas”. Tocar temas “escabrosos” como la homosexualidad, hubiera significado romper y transgredir la perspectiva que el público guardaba de “su” estrella. Es curioso, pues muchas veces el público solemos confundir la verdadera personalidad de figuras como Rosa Carmina, que no tiene absolutamente nada que ver con el mito cinematográfico de la femme fatal, “Reina de los Gángsters” y “pecadora” que encarnó durante muchos años en la gran pantalla.



En 1992, Rosa Carmina puso fin a una carrera que abarcó 45 años del espectáculo mexicano. Como las grandes, su retiro fue abrupto, sin declive. Se retiró del medio cuando el público aún la tenía presente a través de la televisión. Hoy en día, la actriz vive sus años dorados con toda la categoría de una gran estrella en Barcelona, España. Y para los que tengan duda (y lo digo porque me consta), no ha perdido ni un ápice de esa belleza criolla que se quedó grabada con hierro en la mente del público hace siete décadas.



LECTURA SUGERIDA:


*Fernando Muñoz Castillo: “Las Reinas del Trópico (María Antonieta Pons, Meche Barba, Amalia Aguilar, Ninón Sevilla & Rosa Carmina)”. Ed. Grupo Azabache, 1993.



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